Entorno a mis ideas siempre han estado vigentes demasiados adjetivos que poseen la suficiente exactitud como para expresar todo lo que siento. Pero, pensando sobre ti, reconozco humildemente que me resulta tan complicado describir tu ausencia… Que es como intentar encontrar la definición perfecta de lo que es el arte, o la extensión que abarca el infinito, o hallar cuanto tiempo dura lo eterno.

¿Imposible no crees?
La siento día a día y en mí se acrecienta la ira al no poder escupir algo que me amarga tantísimo. Brota dentro, crece y crece hasta ser demasiado grande como para retenerla encerrada. Una cárcel perfecta para cualquier emoción, el propio cuerpo. Son esas horas que no gozo de tu presencia las que me hacen sentirme pequeña, sola, incomprendida, distante… 
Porque formas parte de mi tiempo, eres parte de mi alma. 

Y respiro el aire que tu respiras, camino atenta a tus huellas, produciendo la misma sombra, y sintiendo lo mismo que tú sientes, viviendo tu vida y tú la mía. Seres incompletos separados, y juntos… una certeza unida.

Endemoniada ausencia que siempre acecha en contra de nuestra voluntad. Ese vacío tan gigantesco que devora la distancia transformándola en impaciencia, en desesperación e inquietud.
Porque formas parte de mi tiempo, eres parte de mi alma. 

Y respiro el aire que tu respiras, camino atenta a tus huellas, produciendo la misma sombra, y sintiendo lo mismo que tú sientes, viviendo tu vida y tú la mía. Seres incompletos separados, y juntos… una certeza unida.

Endemoniada ausencia que siempre acecha en contra de nuestra voluntad. Ese vacío tan gigantesco que devora la distancia transformándola en impaciencia, en desesperación e inquietud.

Espero que jamás camines solo hacia adelante, que mires atrás siempre buscándome, que no pase a ser un recuerdo escondido en tu memoria. Espero que la ausencia no te rete a abandonar lo que conseguiste. Y que sigas mirándome con el mismo anhelo y confianza como haces todos los días. Que esos ojos no dejen de brillar al preocuparte, que esa sonrisa no se deje de esconder tras esa comisura derecha del labio. Que no dejes de reírte cada vez que me abraces fuertemente, y que no se te olvide llamarme mediante el silencio como lo haces ahora.


Permanece, porque para mí la ausencia no es un desafío. Permanece, porque eres más que un cuerpo que padece sentimientos. Permanece, porque yo poseo la felicidad que tú buscas. Permanece, porque sin ti… todo sería demasiado sencillo de entender, todo sería abstracto. Permanece, porque necesito escaparme contigo allí en donde el mundo es nuestro.


Permanece, porque para mí la ausencia no es un desafío. Permanece, porque eres más que un cuerpo que padece sentimientos. Permanece, porque yo poseo la felicidad que tú buscas. Permanece, porque sin ti… todo sería demasiado sencillo de entender, todo sería abstracto. Permanece, porque necesito escaparme contigo allí en donde el mundo es nuestro.



Permanece… porque no existe un final, tan sólo es una coma.

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