Imagínense una locutora de radio recomendando a las mujeres peruanas y amas de casa en “respetar” a su esposo por más que sea drogadicto, haga cosas malas, te pegue y sea un desgraciado en general. Se fundamenta sus consejos en que la Biblia que se debe de respetar lo que decida el jefe de casa; es decir, el hombre.

Bueno, aquí hay que hacer un pare. Esta locutora debe de recibir golpes en casa, tener un marido criminal, y unos hijos totalmente traumatizados o que estén siguiendo los pasos de su padre en un grupo de pandillas por “respetar” la manera de ser de su marido y quedarse callada. Esta locutora radial a puesto en manos de otra persona el destino de su vida o tiene un problema psicológico para aceptar mediante el “respeto” la manera de ser de un hombre que destruye a los demás, mientras se destruye a sí solo.

Y sí se quiere vivir como lo sugiere esta locutora que no tiene experiencia aparentemente en nada, la mujer debe de soportar todo golpe porque “así le tocó el marido”. Las que no desean terminar su vida viendo a sus hijos crecer para convertirse en monstruos por un ejemplo erróneo de lo que es un padre no deben ni siquiera pensar en aguantar a alguien enfermo por dentro si no muestra con resultados un cambio. 

Es decir, uno no nace para soportar como cargando cruz en la espalda asuntos que no son nuestros ni podemos controlar. Si mi pareja o esposo, se revela en el matrimonio y demuestra actos de violencia o delictivos no tengo de porqué soportar a una persona diferente y decidida a hacerme la vida un infierno. Si una tiene la mente de un criminal, lo aceptaría porque ya se está acostumbrada a cometer acciones equivocadas y llenas de maldad. La persona que piensa en lo malo siempre será mala hasta en el momento de señalar actitudes de los demás.

La Biblia no es un libro de pasos de cómo solucionar tus problemas. El objetivo de la Biblia fue hacer conocer a las personas la diferencia del bien y del mal para que el creyente tenga una vida tranquila y con menos problemas. Dar amor para recibir amor. Dar daño para recibir el desprecio y la soledad. Recuerden que la Biblia fue escrita en otra época cuando el libertinaje era algo normal. No culpen a Dios de tener que soportar maltrato o ser cómplice de las fechorías que decida hacer su pareja.

El fondo de este asunto es ¿dónde está la ética periodística porque estamos hablando de un bloque radial de religión?, ¿hasta cuándo el Colegio de Periodistas del Perú dará normas de ética para el papel y no para sancionar programas en los medios de comunicación que dañan a la sociedad? y ¿cuándo tomará conciencia el Ministerio de la Mujer que tiene que trabajar con desaparecer las ideas equivocadas sobre el rol de la mujer en la familia ? Que DIOS tenga piedad e ilumine las mentes de las personas que ocupan altos mandos en el Gobierno del Perú o que lleguen a leer este blog
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