Estornudar con los ojos abiertos parece imposible, pero no lo es, sin embargo casi en la totalidad de las veces que estornudamos lo hacemos con los ojos cerrados.
El estornudo es un acto reflejo del cuerpo, lo mismo que el cerrar los ojos cuando esto sucede. La razón por la que al estornudar cerramos los ojos es por un reflejo del organismo que ordena al sistema nervioso cerrar los ojos para evitar que se contaminen con las partículas expulsadas del estornudo.
Al estornudar, los pulmones aspiran unos 2,5 litros de aire que es liberado a más de 150 km/h, con él viajan bacterias y microorganismos que pudieran contaminar los ojos si se mantuvieran abiertos.
Es por eso que cerrar los ojos mientras estornudamos es parte del reflejo de defensa del cuerpo.

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